

Hasta este momento, nuestras incursiones en el campo del arte se habían centrado en el desarrollo de experiencias en realidad virtual concebidas como obra en sí mismas.
En este proyecto la proximación era diferente. Se trataba de trabajar de la mano de Pablo explorando hacia dónde se podía expandir su obra "Truncado" en el territorio de los lenguajes no físicos.
Truncado es una obra estructurada a partir 20 jarrones cerámicos cuya geometría parte de uno o varios conos truncados. Estos conos se conectan y deforman generando pliegues, curvas y deformaciones antes de cristalizar.
Nuestro proceso arrancó capturando varios de estos jarrones mediante fotogrametría, para crear una copia idéntica en 3D. A partir de aquí exploramos la idea de romperlo en pedazos. De jugar con ellos, ordenarlos, desordenarlos, o recomponer la pieza de nuevo. Usamos la dimensión virtual para alterar la entropía y jugar con ella.
Terminamos desarrollando una experiencia en realidad virtual en la que el espectador interactúa con estos pedazos con sus propias manos. Cogiendo libremente cada pedazo. Activando y desactivando la gravedad. Y activando patrones de orden alternos desde los que volver a construir caos.
Desarrollamos también un vídeo en el que un jarrón se rompe y se recompone en un ciclo infinito imparable.