
Las chicas del colectivo World Of Women tenían desde el principio una idea clara de lo que querían para cada espacio.
Nuestra labor era diseñar seis espacios arquitectónicos partiendo de las referencias que ellas nos mostraron, y anticipando que en su desarrollo técnico deberían ser espacios muy optimizados.
La primera fase del proyecto fue trepidante. Cada semana íbamos a la revisión de diseño con un montón de maquetas 3D muy sencillas en las que explorábamos sus conceptos de diferentes maneras. Así, durante dos meses, fuimos dando forma a cada uno de los espacios.
La segunda parte fue más compleja. Una vez estaba claro el diseño, debíamos remodelar, iluminar y optimizar las escenas para que pudieran adaptarse a los requisitos de Oncyber. Las reglas eran muy restrictivas, cada espacio debía caber en un archivo glb de 30mb.
Fue fascinante ver cómo coleccionista usaba los espacios.